La natacion es un deporte cruel. Cada centésima cuenta, cada brazada marca la diferencia y cada mínimo error se hace pagar en una carrera que puede llegar a durar apenas unos segundos. Se dice que los nadadores son gente especial, y ciertamente lo son. No todo el mundo entiende como normal nadar a las 5 de la mañana, hacer entrenamientos doble turno, sesiones de gimnasio, fisioterapia, entrenamiento psicológico, dieta estricta y cuidados médicos. Competir en el agua implica un gran sacrificio personal, donde el apoyo de la familia es crucial para continuar en este deporte que no perdona nada y exige una inmensa disciplina.

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